El Pie-nista

Santiago Restrepo

2020

El Pie-nista

Santiago Restrepo

2020

Hace un poco más de dos años, uno de los mejores amigos que he tenido partió a Irlanda para buscar nuevos horizontes. Igual que yo, siempre tuvo gran afinidad por los instrumentos musicales y siempre solíamos compartirlo. Ambos somos pianistas, así que era usual que hiciéramos duetos en un solo piano. Pese a todo el tiempo que ha transcurrido, no he encontrado a otro pianista con tanto tiempo libre como yo, por lo que vi en este proyecto la oportunidad de reemplazar a mi buen amigo. Aunque no soy tan buen músico como él (por eso estoy estudiando administración), decidí crear una máquina que me permitiera utilizar más teclas del piano a través de mi propia coordinación motriz. Apoyándose en la inercia de las teclas, una máquina que anexara una plataforma a una tecla y la halara perpendicularmente al tensar un cable unido a ella podría oprimir cada tecla del piano. Si el mecanismo tensor es un pedal, la máquina permitiría “tocar” el piano con los pies y las manos simultáneamente. De esta máquina, cuyo nombre se inspira en el título de una película excelente, salta a la vista que uno de mis gustos más importantes es el piano. Aunque representa algo más: mi forma de relacionarme con los demás y la etapa de mi vida que más he apreciado. Los dedos hechos con los cuadernos del colegio cargan algo de nostalgia, que es mayor al pensar que cada uno de mis amigos de esa época se han alejado, naturalmente, por caminos divergentes el uno del otro. Quizá es un poco paradójico lo que expreso en esta creación, ya que refleja a los amigos que han sido tan importantes para mí, pero demuestra que, a fin de cuentas, casi siempre me he sentido en completa soledad.

Crónica de la máquina

En colaboración con: Reconozco la ayuda de mi mamá en la grabación del video final. También pienso que es claro que el trabajo manual es de mi completa autoría, y por eso puede verse un poco tosco.

Paso 1. Seleccioné algunos de los cuadernos y tome algunas de sus hojas que no reutilizaría por estar rayadas y deterioradas.
Realicé con ellas 5 “dedos” de origami.

Paso 2. Corté los extremos de los cables HDMI fundidos que encontré en el armario. Medí la distancia de las teclas al suelo y corté cada cable con esta longitud. Uní los cables a los dedos de origami con silicona.

Paso 3. Uní con cinta adhesiva los extremos de los cables a cuatro estuches de discos, que funcionarían como los pedales. (no de forma muy ortodoxa, como es visible).

Paso 4. Elegí la pieza Liebestraum de Franz Liszt para reproducirla con mi máquina. El motivo es que, sin la coordinación suficiente, las notas más graves literalmente requieren una tercera mano para los principiantes

Paso 5. Adherí cuatro unidades completas a cuatro de las primeras 5 teclas usadas para esa sección del piano: SOL, FA, SI B, RE#. Con esto, simplemente se requiere coordinar los dos pies y las dos manos para tener “una mano más” de algún modo en el piano.

En colaboración con: Reconozco la ayuda de mi mamá en la grabación del video final. También pienso que es claro que el trabajo manual es de mi completa autoría, y por eso puede verse un poco tosco.