Algodón Efímero

Desde muy pequeña siempre tuve un gusto muy particular por el algodón de azúcar, tanto así que todos los domingos al salir de misa le pedía con insistencia a mi papá que me comprara uno pues a la salida había un señor que los vendía. Por este motivo, y en búsqueda de revivir esa memoria, decidí crear una máquina de algodón de azúcar con algunos elementos que encontré en casa junto a mi papá, quien era el que me compraba mi dulce favorito para ese momento. También decidí trabajarla junto a mi hermano pues él también disfrutaba mucho del algodón conmigo cuando éramos pequeños. El nombre de la máquina nace después de hacer el experimento, puesto que el resultado fue realmente algo muy pequeño que duro poco tiempo, algo que no esperaba.