Lanza piquis profesional

Cuando era pequeño, jugaba mucho a las píquis con mis amigos. Sin embargo, siempre era el peor y me “pelaban” todas las que tenía; todos los días hacía que mi papa me comprara más y más en la miscelánea del barrio, para perderlas al otro día. Curiosamente, gracias a esa época, me quedó una colección de más de 500 piquis que mi madre guarda con mucho cariño. Me basé en eso para hacer mi máquina, con las piquis de mi colección y elementos caseros, como palitos de paleta, una tapa de gaseosa, un caucho, entre otros.